Los pólipos son lesiones que se proyectan desde la pared de la vesícula biliar hacia el interior. En la mayoría de los pacientes, el diagnóstico es un hallazgo incidental en una ecografía abdominal.

Se pueden clasificar en benignos o malignos. Los primeros se subdividen en: pseudotumores  (pólipos de colesterol, pólipos inflamatorios, colesterolosis e hiperplasia), tumores epiteliales (adenomas) y tumores mesenquimatosos (fibroma, lipoma y hemangioma). Los malignos en carcinomas.

La mayoría de los pólipos vesiculares son de naturaleza benigna aunque en algunos casos están presentes pólipos malignos. La detección temprana y la medición temprana apropiada son importantes para el tratamiento curativo y la supervivencia a largo plazo. La importancia radica en diferenciar entre benignos y malignos o premalignos.

Es fundamental hacer todo lo posible para encontrar las etapas asintomáticas y buscar pólipos premalignos de la vesícula biliar1. El cáncer de vesícula biliar es una enfermedad poco común, y cuando produce síntomas, por lo general  alcanza una etapa incurable.

Ahora bien ¿cuáles son los pólipos que se deben extirpar quirúrgicamente, cuáles se deben seguir y cuáles son los tiempos adecuados para su control y prevención?

Algunos indicadores

* La prevalencia de pólipos premalignos/ malignos reportada es del 4,3 a 6,9%.

* Es más prevalente en hombres con relación hombre: mujer 1,5- 1.

*Los pacientes con Síndrome de Peutz Jeghers y Sme de Gardner pueden desarrollar pólipos vesiculares así como también se considera un riesgo padecer Hepatitis B crónica para su desarrollo.

Los factores de riesgo propuestos para pólipos malignos son:

  • Edad mayor a 60 años,
  • Presencia de litiasis vesicular,
  • Colangitis esclerosante primaria.

Las características del pólipo que se consideran de mayor riesgo son:

  • Tamaño mayor a 6mm,
  • Sesiles
  • Solitarios

Pueden ser asintomáticos o sintomáticos, la presencia o ausencia de síntomas no se relaciona con su comportamiento.

Diagnostico: detección temprana

El hallazgo de pólipos se puede realizar a través de diferentes técnicas y estudios, dada su morfología.

En el caso de la ecografía abdominal, se pueden hallar cuando tienen más de 5 mm de diámetro. La diferenciación ecográfica entre pólipos benignos y malignos (y enfermedad litíasica) depende en gran medida del tamaño de una lesión no móvil dentro de la vesícula biliar. La ecografía abdominal,  sin embargo, esta limitada por el hábito corporal del paciente y las limitaciones técnicas pueden llevar a una variabilidad intraobservador en la interpretación.

La ecografía abdominal generalmente se considera el primer estudio de línea para hacer este diagnóstico (sumado a que es ampliamente disponible y accesible); es un indicador definitivo de la presencia de un pólipo de la vesícula biliar o su potencial maligno.

La ecoendoscopia es un estudio de utilidad, pero sobretodo de ayuda para evaluar invasion local. La misma adquiere mayor exactitud si se realiza un score que suma el diametro y el patron ecografico interno

La TC helicoidal puede ser útil para evaluar pequeñas lesiones polipoides de la vesícula biliar, y puede diferenciar pequeñas lesiones polipoides neoplásicas y no neoplásicas de la vesícula biliar e identificar de manera confiable la presencia de lesiones neoplásicas que deben resecarse.

El tamaño más grande que 1.5 cm, forma sésil y percepción en las imágenes sin contraste son los principales factores que diferencian los pólipos neoplásicos de la vesícula no neoplásica de 1 cm o mayores.

Medidas preventivas de control y tratamiento:

*En pacientes con edad a partir de 60 años, morfología de pólipo sésil y tamaño de pólipo ≥10 mm,  debería hacerse un enfoque generoso para EUS o TC multislide para una caracterización más cercana.

* En todos los casos en que hay indicaciones de malignidad, se recomienda una colecistectomía.

* Si no hay signos de malignidad, se realiza un seguimiento con la misma modalidad después de 6 meses.

Conclusiones

Es importante realizar un seguimiento y control sobre los pólipos detectados. Si a los 6 meses no hay cambios en el tamaño, el contorno o la vascularidad, el seguimiento debe ser individualizado.

Lo más frecuente es recomendar seguimiento después de otros 12 meses.

Para pólipos de 6-9 mm de diámetro sin signos de malignidad, se recomienda nueva Eco después de 6 meses. Si no muestra cambios significativos, se recomienda una nueva a los 12 meses y si no se encuentran cambios, entonces no se realizan más estudios de imágenes.

Los pólipos de la vesícula biliar de menos de 6 mm no son seguidos si no hay indicios de malignidad.

Dra Eugenia Romero

Especialista en Medicina Interna y gastroenterologia

Mn 132.950

 

 

Referencias

1-Sandgber. N Am J Med Sci. 2012 May; 4 (5) 203-211