Son lesiones poco frecuentes y representan el 13% de los tumores benignos del esófago. Generalmente son pequeñas, asintomáticas y sin potencialidad maligna, siendo descubiertas de manera incidental. Ocasionalmente pueden producir disfagia o sangrado.

Este tipo de lesiones se componen de tejido mesenquimatoso ( de tipo fibroso, vascular, adiposo o una combinación de ellos) y de tejido epitelial escamoso, de tipo mucoso y submucoso.

En el caso de lesiones de tipo mucoso, reconocemos a los papilomas y a los pólipos inflamatorios gastroesofágicos.  Los Papilomas corresponden a cerca de 5% de todas las neoplasias del esófago. Ocurren como lesiones solitarias, con tamaño de 0.5 a 1.5 cm. e histotológicamente consisten en una capa fibro vascular central, con proyecciones digitiformes cubiertas por epitelio escamoso hiperplásico.

Su etiología es incierta, aunque se relaciona con esofagitis por reflujo y afección por virus del papiloma humano.

Todos los papilomas del esófago tienen comportamiento benigno, aunque existen reportes de su degeneración a malignos en cavidad oral y faringe. La mayoría de los pacientes son asintomáticos, en casos ocasionales se reporta disfagia, raramente pueden ser múltiples en el esófago, tal condición se conoce como papilomatosis esofágica.

Los pólipos inflamatorios gastroesofágicos,  se caracterizan por la presencia de protuberancia polipoide en el esófago distal, cercano a la unión esófago gástrica. Presenta un aspecto de bulbo o de engrosamiento de pliegues gástricos, que se extiende dentro del esófago distal hacia el fondo gástrico.

Están compuestas de tejido inflamatorio y de granulación, son secuelas de esofagitis crónica por reflujo, por esto, los pacientes tienen síntomas por la enfermedad de reflujo.

Tampoco tienen comportamiento maligno, por lo que la resección endoscópica puede tener resultado satisfactorio.

En el caso de las lesiones submucosas, su distincion varia dependiendo del componente mesenquimatoso,  lo que permite denominarlas como  hamartomas, fibromas, lipomas, fibro-lipomas, fibroxantomas o pólipo fibroepiteloide.
En esta ocasion distinguiremos pólipo de tipo fibrovascular y hamartomatoso.
Las primeras son lesiones que  consisten en acúmulos de tejido fibrovascular y adiposo, cubiertos con epitelio escamoso normal. Son benignos, se caracterizan por ser masas pediculadas, intraluminales, que pueden crecer a tamaños gigantes dentro del esófago.
Clínicamente se presentan más comúnmente en la juventud, con periodos de disfagia, que progresa lentamente durante varios años. De acuerdo con el crecimiento intraluminal del pólipo, pueden causar dificultad respiratoria y estridor por compresión a la tráquea adyacente por la distensión en el esófago.
Ocasionalmente pueden presentar regurgitación de la masa hacia la faringe o la boca dependiendo de la longitud del pedículo, que pueden ser movilizados por los pacientes con sus dedos.
Los pólipos hamartomatosos son tumores raros, benignos, con epitelio metaplásico respiratorio e islotes de cartílago dentro de un estroma fibroso.
Aparecen como lesiones pediculadas, intraluminales, indistinguibles del pólipo fibrovascular, raramente son múltiples como se encuentran en la enfermedad de Cowden o síndrome de hamartomas múltiples, con componente de las capas germinales de ectodermo, mesodermo y endodermo.
Tiene carácter autosómico dominante, hereditario, con lesiones en piel, mama y tracto gastrointestinal.
Basados en los informes de casos fatales por asfixia -secundarios a la aspiración de pólipos previamente asintomáticos-, se recomienda como tratamiento la resección de todos los pólipos: sintomáticos o asintomáticos.
*Si el pólipo es menor de 2 cm, se recomienda la extracción por vía endoscópica.
*Si es mayor de 2 cm, por vía quirúrgica o por vía endoscópica una vez se descarte por ultrasonografía, la presencia de un vaso importante en el tallo del pólipo (recomendación grado B).
En otro contexto, están las lesiones que hacen parte del diagnóstico diferencial de los pólipos esofágicos, como son los tumores esofágicos malignos de aspecto polipoide y los tumores del estroma o submucosos del esófago, cuyo manejo se debe individualizar según el informe histopatológico.
Dr Carnaghi Javier
MN 139725