Se estudiaron 19.114 adultos mayores de 70 años, residentes en la comunidad y se los dividió en 2 grupos, uno
de los cuales recibió aspirina y el otro un placebo.
Se realizo un seguimiento de todos los pacientes, de 5 años.
Se registraron 137 hemorragias digestivas altas (89 en el grupo que tomaba aspirina y 48 en el de placebo) y 127
episodios de hemorragia digestiva baja (73 en el grupo de
aspirina y 54 en el de placebo). Ocurrieron 2 hemorragias fatales en el grupo de placebo.
La edad, el tabaquismo, la hipertensión arterial, la
enfermedad renal crónica y la obesidad fueron los factores de riesgo que aumentaban la incidencia de hemorragia.
El grupo que no consumía aspirina tuvo un riesgo de hemorragia de 0.5% vs 5.03% para aquellos que si la
consumían.
Conclusión: la aspirina aumenta el riesgo general de hemorragia en un 60%, pero el riesgo a 5 años es modesto en personas mas jóvenes y sanas.

Fuente: Gut, julio 2020.