A pesar que en los últimos años se ha sugerido que la indicación de una dieta baja en FODMAPS podría aliviar los síntomas de pacientes con síndrome de intestino irritable con tendencia a la diarrea, es conocido el hecho que esta dieta no beneficia a todos estos pacientes.
Estudios recientes indican que esto podria deberse a que existen varios subtipos de intestino irritable, entre ellos una variedad genética caracterizada por sucarasa/ isomaltasa hipomórficas, que no responderían a la dieta baja en FODMAPS.
Dicho conocimiento permitiría identificar a este subgrupo de pacientes para poder indicarles una correcta restricción
dietaria.

Fuente: GUT febrero 2020, Vol 69. N°2