La diarrea crónica es un motivo frecuente de consulta con el especialista. Su prevalencia varía entre el 2% y 10%.
Llegar al diagnóstico, o sea, a la causa que genera la diarrea, se convierte muchas veces en un auténtico desafío para el médico, ya que las posibilidades son múltiples.
Es importante que el gastroenterólogo utilice su criterio clínico tratando de identificar signos o síntomas de alarma que permitan discriminar las causas funciones, como el síndrome de intestino irritable, de las causas orgánicas.
Estos signos/sintomas de alarma serian la pérdida de peso, la presencia de sangre en la materia fecal y las deposiciones o dolor abdominal nocturnos que despiertan al paciente en la madrugada.
Existen diferentes herramientas diagnósticas y terapéuticas que permiten al médico un enfoque adecuado del paciente.